lunes, 12 de enero de 2015

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Hoy es el día en el que nos toca a todos defender la libertad de expresión. Así que hacemos como que acabamos de llegar al planeta, nos envalentonamos y empezamos a lanzar soflamas como si no hubiera un mañana, ni un ayer. Es como si la parte de nuestro cerebro que preserva nuestras buenas intenciones se pusiese a trabajar ignorando la existencia del otro lado que, aunque se esfuerce, no puede ocultar nuestros actos.
Nos encontramos por ejemplo, a un Gobierno que con el hemisferio cerebral izquierdo defiende la libertad y con el derecho crea una "ley mordaza" para impedir que "libremente" los ciudadanos protesten contra él. Periódicos que sacan portadas de la revista atacada caricaturizando a Mahoma, olvidando que pedirían el secuestro y la censura de dicha publicación si la ridiculizada fuera la Virgen o incluso el Rey.
"La libertad de expresión debe prevalecer por encima de todo", decimos mientras insultamos a Willy Toledo por decir cosas que ni siquiera ha llegado a insinuar. "Somos libres", exclamamos, ¿pero lo somos también para insultar, para difamar, para ondear banderas prohibidas, para expresar el odio al diferente...? ¿Debemos respetar al que ondea banderas preconstitucionales o nazis en los campos de fútbol?
Si nuestro hemisferio izquierdo funcionase como el del Gobierno o el de el diario La Razón en días como hoy, la respuesta debería ser sí y, sin embargo, debe haber algo oscuro, algo inexplicable al otro lado de la sesera que nos suele impedir dar una respuesta rotunda a estas preguntas. Para algunos es muy sencillo, sí, la libertad de expresión está por encima de todo cuando me conviene a mí que lo esté y si me difamas o me llevas la contraria lo arreglamos con unas cuantas leyes y los Tribunales. Para otros es más fácil todavía, lo de la libertad de expresión lo arreglamos a hostias o a tiros y el que quede de pie es el que tiene toda la razón.
El resto no deberíamos confundir al adversario. Tener libertad para expresarse no debería servir de coartada para dar rienda suelta al desenfreno. El enemigo no es la religión, ni la política, ni el fútbol, ni el patio de vecinos,... sino la intolerancia y ésta, está presente en todos los aspectos de la vida, incluso en nosotros mismos. Las armas para combatirla no las fabrican las empresas bélicas y los aliados en la lucha no son los defensores del insaciable capitalismo neoliberal (pero eso es otra historia). La intolerancia se ataca con indiferencia, con sentido del humor, con diálogo, con respeto, con ética, sin ira, sin odio, sin maldad, sin ánimo de venganza... ese debería ser, a fin de cuentas, el único límite a la libertad de expresión, la EDUCACIÓN.

viernes, 12 de diciembre de 2014

LA CRISIS ES HISTORIA

     Es posible que usted sea uno de los beneficiarios de las políticas económicas de nuestro Gobierno. Tal vez haya conseguido su ansiado trabajo, gracias al ingente esfuerzo intelectual de los ideólogos de la última reforma laboral y se esfuerce por mantenerlo día a día. Tal vez no sea el trabajo de su vida, quizá no sea la persona mejor remunerada del mundo, puede que su jefe sea un inepto que trate de hacer suyos sus logros (de usted) en el desempeño de sus tareas e intente afearle sus equivocaciones con el fin de tenerle en un estado de amenaza y estrés constante (mejor, así se mantiene alerta). Sí, usted siente que la correa a la que está atado cada día es más corta y que el collar que rodea su cuello cada día aprieta más. ¡Pero sabe que es afortunado...!

     Usted le da tres comidas al día a sus hijos y puede, con o sin ayuda, comprarles los libros de texto y la ropa, incluso algún que otro regalo en las fechas señaladas. Es consciente de que su sueldo ha ido menguando en los últimos años pero todavía puede pagar las subidas de la electricidad y el gas, y hace frente al IVA nuestro de cada día con más o menos solvencia. Ya no llena el depósito del coche pero siempre le sobran un par de billetes pequeños para el combustible. Nunca se ha visto obligado a ir a trabajar a pie, ¡a Dios gracias!

     Usted no se quiere poner catastrofista, aunque tiene conocidos (cada vez más) que todavía no disfrutan de su grandísima fortuna, todo se andará. Gente que sella la cartilla cuando toca y recibe una contraprestación estatal que para eso está el Estado, piensa usted, para ayudar al que no tiene o no puede. El Estado y su generosidad, claro, porque una vez al mes, cuando se puede, se baja al bar y se toma un par de cervezas, todavía no entiende como podía ser capaz antes de estar todo el día en la taberna bebiendo sin hacer nada productivo. Ahora solo un par, no se puede más, y para casa, es lo que ganamos en salud, le dice a Pepe que no tiene ni para la caña. Usted invita a su amigo Pepe y le anima a que siga buscando, sabe que en cualquier momento encontrará algo tan bueno como lo que usted tiene. Tantos años sin encontrar... aunque sea por estadística... ¡Pepe, hombre, pero tú también tendrás que poner de tu parte, no todos los días encontrarás quién te pague las cañas!

     Para el mes, toca cine o cena con Manuela, ¡bendita mujer! Ella también se merece de vez en cuando salir de casa, la pobre, todo el día entre tareas domésticas y colas interminables de la seguridad social, que su mamá está un poco pachucha últimamente. Pero madre no hay más que una, si hay que estirarse un poco para medicamentos se estira y si hay que hacer colas en el médico se hacen, menos mal que de vez en cuando le sobra algo para ir a la "pelu" a ponerse guapa, ¡qué la "Manu" es toda abnegación y todo se lo merece!

     Piensa de nuevo en Pepe, justo antes de irse a dormir, que mañana hay que madrugar para levantar el país, y en otros tanto como Pepe a los que usted conoce y a los que no ha podido invitar esta vez, y sonríe. Sonríe porque usted, como todo el mundo con dos dedos de frente, sabe que esto se acaba, que lo ha dicho el Presidente y él maneja información que no todos manejamos. Que los mercados están calmados, que confían en nosotros, que vamos a pagar a la Merkel y va a haber trabajo para todos porque la crisis es historia del pasado.

    

miércoles, 3 de diciembre de 2014

HUELLAS INDELEBLES

Hay hechos, actitudes, expresiones... que determinan nuestra imagen (pública) y que no se pueden borrar del disco duro colectivo por mucho esfuerzo que empeñes en ello.

Es alabable la decisión de Alerta Digital de retirar su asqueroso artículo, publicado hace unos días al hilo del atraco perpetrado en Vigo, en el que se menosprecia el trabajo de las policías y en el que se insinúa (o se dice abiertamente)  que el asesinato de la agente es consecuencia de su incapacidad como mujer; pero la rectificación no enmascara el tufo que deja esa publicación a machismo rancio y lesivo en nuestras pituitarias.

Se necesita mucho más que un bolígrafo con goma de "emborronar" en el extremo o un experto en internet para eliminar esa huella digital de nuestra percepción. Pedir disculpas no indica que hayan recapacitado y comiencen a creer ahora en la igualdad de género pero sí que sus lectores en particular y la sociedad en general empiezan a no consentir que nadie saque tajada con este tipo de crónicas que denigran a las mujeres. Y eso es una buena noticia.

Como buena noticia nos han querido vender el encarcelamiento del padre de Andreíta Fabra. El otro Fabra, sobre el que de momento no pesan sospechas de delito ni de parentesco con el condenado, se congratula del desenlace y alaba el buen funcionamiento de la justicia. De lo que no opina es de su lentitud.

Once años en resolver un caso en el que el imputado, sospechoso de todos los abusos políticos clasificables, es condenado por irregularidades fiscales como si de un "Capone" cualquiera estuviésemos hablando. ¿La justicia funciona? Pues mire usted, a veces sí, pero al ralentí como el Ferrari de Alonso y no gracias al partido al que representa el Presidente de la Comunidad Valenciana, ni a sus respectivos Gobiernos aunque insistan en vendernos este encarcelamiento como uno de sus grandes éxitos de gasolinera.

 Y no funciona gracias a ellos, entre otras cosas, porque sus leyes son como las puertas de los slaloms en el esquí alpino, imposibles de sortear si no has visto la nieve en tu vida pero que no representan el más mínimo obstáculo para el esquiador profesional, que sólo se engancha en ellas cuando quiere sortearlas a más velocidad de la aconsejable por las leyes de la física o, simplemente, cuando tiene un despiste solo explicable desde el punto de vista del exceso de confianza o de la falta de concentración.

No funciona porque los medios de los que disponen los encargados de perseguir a los que se las saltan son, a simple vista, insuficientes. ¿Enhorabuena? Nos venden como premio gordo lo que no deja de ser una pedrea.  El gordo, al que le toca repetidas veces es al reo. A nosotros nos han dejado el premio de consolación que nos permite seguir jugando sin volver a desembolsar y apacigua nuestra impresión de vivir en una tomadura de pelo constante.

Esta Justicia, tan celebrada por Alberto Fabra, es un estamento al que no le queda más remedio que aceptar como cierto, contra las leyes de la probabilidad y ante nuestra perplejidad, que a un Presidente de Diputación Provincial le toque la lotería nueve veces porque es imposible demostrar de qué otra forma se habrá podido enriquecer.

En cualquier caso y aunque sea otra vez con la boca pequeña, nos felicitamos de nuevo (dos veces en un artículo, ¡wow!) porque nunca creímos que el abuelito del aeropuerto fantasma y las estatuas "megalómanas" tuviera, algún día, que preocuparse por cosas tan de pobres (que no tienen ni para esquíes) como esperar con impaciencia el momento del paseo por el patio, la falta de intimidad a la hora de hacer de vientre o el "dónde habré dejado la "famosa" pastilla de jabón". Por lo tanto, queremos dar desde aquí la enhorabuena a la inefable Andreíta y le devolvemos el "que se jodan" que en su día almacenamos y que todo este asunto nos ha hecho rescatar de nuestra memoria donde se hallaba codificado como símbolo de su huella indeleble.

sábado, 8 de noviembre de 2014

A MÍ SÍ ME INTERESA LA VIDA PRIVADA DEL SEÑOR MONAGO

     Por supuesto que me interesa la vida privada del señor Monago. Si fuese negro o chapero, por ejemplo, sería otro cantar. Si fuese hija adolescente de un albañil divorciado y  parado de larga duración, se quedase preñada en un desliz provocado por uno de esos ataques febriles y descontrolados de hormonas que disparan las libidos sin saber por qué y se viese abocada a tomar la decisión de abortar para no destrozar dos (o más) vidas que todavía no han empezado a asentarse en este incierto mundo, no tendría nada que juzgar.
 
     Si tuviese un hijo que decide presentarse a concursos estúpidos cuyo objetivo es defender a ultranza el orgullo (siempre vanidoso y difícilmente "abogable") a costa de perder la dignidad, ni me preocuparía. Simplemente cambiaría de canal o apagaría la televisión.
 
     Le invitaría a una copa si lo encontrase en una barra de bar de madrugada bebiéndose, fumándose (y que más da si, tal vez esnifándose) hasta el último euro de su ridícula paga de pensionista para tratar de evadirse de un realidad (¡qué importa cual!) que ya no puede soportar más.
 
     Inmigrante ilegal o empapelado, puta, comercial, futbolista, corredor de bolsa, "rockero", homosexual,  o incluso folclórica despechada. A los "progres", por naturaleza, no nos interesan los líos privados de nadie porque vamos a lo nuestro y pasamos por la vida como volcanes inactivos aparentemente inofensivos... hasta que entramos en erupción, claro.
 
     Y en esto que llega el señor Monago que vive y bebe (y viaja) patrocinado por un partido de gente que siempre esta removiendo el magma con sus doctrinas y su falsa moral, predicando lo que está mal y lo que deja de estar bien y todo empieza a coger temperatura. La lava de los prejuicios que profesan hacía los que no cumplen sus criterios de homogeneidad social, se mezcla con las cenizas de su doble moral y los gases (fétidos) de su hipocresía y todo estalla irremediablemente.
 
     Por tanto, a estas alturas en las que todo es actividad provocada dentro de este cráter que siempre aspiró a mantenerse sereno y en calma con respecto a los quehaceres íntimos del personal ajeno, por supuesto que me interesa que un señor que pertenece a un grupo que no consiente infidelidades del prójimo, cumpla penitencia por sus propias deshonras.
    

viernes, 10 de octubre de 2014

SOBRE EXCALIBUR

Excalibur no era sólo un ser vivo que hacía su vida sin juzgar a los demás, lo que le convierte en mejor persona que la mayoría de nosotros, era también un símbolo de la lucha inquebrantable contra la injusticia perpetua que sufren los débiles. Y su muerte, lejos de ser simplemente la ejecución gratuita de un animal indefenso, ha supuesto toda una declaración de intenciones (porque Excalibur podría no estar infectado, y eso supondría volver a tiempos inquisitoriales en los que quemábamos "brujas" por si acaso, pero podría haberlo estado, con lo que hemos perdido una oportunidad de investigación).
Su muerte ha sido la declaración de intenciones de un país instalado en el miedo, la ignorancia y el gañanismo "pre-democrático", que solo enfrenta los problemas cuando los encuentra en el quicio de su puerta y que ante ellos se ciega y trata de solucionarlos de la manera más cómoda, contundente e irracional en lugar de ver en ellos una oportunidad de aprendizaje, una posibilidad de evolución.
Con Excalibur ha muerto, por ejemplo, la esperanza de muchos investigadores patrios (su ejecución tiene mucho de patriótica, ¿no?). Ahora ya pueden estar seguros de que este país aunque los haya visto nacer no es su país, no espera nada de ellos y nada tiene que ofrecerles. Los que están fuera no volverán y los que se preparan tendrán que seguir estudiando idiomas porque en España no hay sitio para ellos. No hay medios ni ganas. No hay medios porque el presupuesto para investigación se dedica a otras cosas (tan o mucho menos importantes) o directamente se lo beben y se lo fuman los que debieran utilizarlo en beneficio de todos. Y no hay ganas porque es mucho más fácil acabar con los problemas a palos, porque todos sabemos que si amenazas a un virus de muerte los demás se asustan y se quedan en África acojonados. En África, matando "negritos" pringaos, que es donde deben estar los virus. Porque aquí sigue valiendo la famosa frase de Unamuno "¡Qué investiguen ellos!" por mucho que haya llovido.
Y una vez muerto el perro, para que se acabe la rabia solo queda insultar y criticar a quien lo defendió porque es evidente que quien está dispuesto a luchar por la vida de un perro es un ser egoísta y vago que no tiene otra cosa que hacer y que odia al resto de la humanidad y está dispuesto a sacrificarla con tal de que no le toquen un pelo a un chucho de mierda. Quien defiende a un perro no es sensible al resto de problemas de la sociedad y nunca ha participado en protestas o acciones de cualquier otro tipo con el objetivo de conseguir más derechos sociales (o últimamente de evitar que nos esquilmen los pocos que nos quedan) para todos y en defensa de todos (sí, de todos, incluidos los que les critican aunque digan que "no necesitan" ser defendidos). Sin embargo, el que ve razonable su ejecución lo hace por proteger a los demás. Como si matando a un perro fueran a evitar que el ébola se siga propagando. Como si esa ejecución supusiese la erradicación del virus. El virus está ahí, lleva muchos años ahí aunque las aldeas perdidas de Gabón parezcan estar ubicadas en otra Galaxia y va a seguir estando a no ser que se inviertan recursos públicos en su investigación porque los privados no están destinados a erradicar enfermedades sino a hacer caja con ellas. Pero siempre hay una excusa, una causa de fuerza mayor para no evolucionar. Y así con todo, y así nos va a seguir yendo.

domingo, 22 de junio de 2014

PROBLEMAS DE FLUIDEZ ECONOMICA

Ayer, mientras tomaba café en una terraza, fui testigo de una descapitalización incidental, poco severa por fortuna, pero descapitalización al fin y al cabo. El caso es que una señora que paseaba confiada perdió un euro cuando procedió a sacarse un pañuelo del bolsillo. La mujer iba rápido y yo anduve lento de reflejos por lo que no pude avisarla y se alejó ignorando su empobrecimiento fortuito.

La moneda permaneció inmóvil en la acera, confiando en su valor. Inmediatamente recordó el acontecimiento vivido por una compañera de dos céntimos que fue ninguneada durante más de tres días a las puertas de una sucursal bancaria; ignorada, despreciada e incluso pisoteada por los cientos de clientes que desfilaron por el lugar. Pero sabía que ella no correría la misma suerte. Se lo tomó con calma y se dispuso a disfrutar de la brisilla veraniega a la espera de ser recogida y depositada en un nuevo y cálido bolsillo.

Y la gente comenzó a pasar. Es cierto que no era la mejor hora ni el lugar más concurrido del mundo pero no lo es menos que andamos muy despistados. Paseamos por la calle pensando en nuestras cosas y en las que no son nuestras y, a medida que vamos haciéndolo, nos vamos despistando más. Confundimos formas de Gobierno con modelos de Estado, ondeamos ikurriñas en los bolos de Cataluña, damos buenas noticias parapetados tras un plasma, creemos que trabajar es tan importante que estamos dispuestos a pagar por ello, olvidamos el paracaídas cuando nos precipitamos al vacío, creemos que los príncipes se convierten en reyes en lugar de en ranas, pensamos que el fútbol es un deporte en el que siempre gana España, decimos que la policía está para defender al ciudadano, consideramos que el fraude es incompatible con la elegancia...andamos.... pero andamos muy, muy despistados y los despistes traen consigo consecuencias.

Suerte tuvo la gente que pensando en éstas o en otras diatribas no pisaron una boñiga de perro (espero) que también se había parado a tomar el sol por el lugar durante la media hora que transcurrió entre que la mujer perdió su moneda y otra algo más joven y mucho más atenta la recogió justo en el momento en que el euro comenzaba a quedarse traspuesto, fantaseando con ser un billete de cinco, de cien, ¡qué diablos! ¿por qué no de quinientos? y hacer un viaje a los Alpes o a dar de comer, furtivamente, a los monos de Gibraltar.



viernes, 23 de mayo de 2014

APARIENCIAS



Hoy vi a un tipo paseando por O Calvario. Tenía unos 45 años, aspecto bohemio, de esos de postal, con gorra de maquinista de tren del siglo XIX, pantalones vaqueros de marca y chupa de cuero, todo más gastado por moda que envejecido por el tiempo. Nada verdaderamente ostentoso pero tampoco lo suficiente andrajoso como para pensar que el hombre estuviera pasando un mal momento.

   El fulano se estaba tomando la mañana con tranquilidad. Saludó al punkie de la flauta, se paraba en los escaparates de zapatos de señora, jugueteó con los perros de los vecinos... y cuando se apuró el Ducados negro, entró en el Froiz de la parte alta del barrio a pillarse un par de latas de cerveza holandesa caliente y se sentó en un banco de la calle a degustar el exquisito néctar.

   No pasaron dos minutos cuando dos señoras mayores se percataron de su presencia y empezaron a cuchichear (supongo que sobre el tipo, aunque vaya usted a saber con la de temas que hay hoy en día). De repente, decididas, se dirigen hacia el "banquero" (¿o será más apropiado denominar "bancado" a los eventuales usuarios de los bancos?), le saludan y le dan un par de euros cada una.

- ¿Señoras, qué están haciendo?, - les dice el hombre entre sorprendido e indignado.

- Ah!, pero ¿no está usted pidiendo limosna?, - contesta la más lanzada acercándose confundida para comprobar que, efectivamente, tal y como sospechaba su amiga, esas manchas que el hombre parecía llevar en la cara no eran más que el efecto de la visera sobre su piel, ya de por sí morena.

- No señoras, no. Estoy descansando y disfrutando de la mañana, - les respondió sonriente.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

PISA

     Una vez analizados concienzudamente los datos publicados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte relativos al informe PISA 2012 llevado a cabo por la OCDE cabe destacar una contundente conclusión que parece haber escapado a los cientos de sesudos políticos, analistas, educadores, etc, implicados en el debate: La calidad de la enseñanza guarda una inequívoca y férrea relación directa con el consumo de arroz. Es decir, (por si no quedara la idea suficientemente iluminada) cuanto más cereal ingieren nuestros pequeños evaluados, mejores resultados académicos demuestran. 

     Ustedes podrán pensar de uno que, como mínimo, es aventurado expresar esa deducción de manera tan tajante, o que es una reducción al absurdo basada en un tópico infecto, o que sustraigo del informe solo los datos que me interesan por algún motivo oscuro (usted puede estar pensando que soy distribuidor de arroz o que poseo varias hectáreas en alguna albufera), o que no hago más que decir chorradas que desvelan mis filias o mis fobias a nivel político y ponen al descubierto mi plumero, o etc... Pero lo cierto es que los países orientales son los que mejores resultados arrojan y sus hábitos de consumo son los que son, así que harían bien en considerar este sesgo descriptivo tan ridículamente válido, o tan "concluyentemente" falaz como cualquier otro que puedan leer o escuchar estos días al hilo del citado informe.

     En el territorio nacional, llama la atención que la mayoría de las Comunidades Autónomas han ampliado este año el censo muestral confiando, con buen criterio, en el alto nivel de nuestros jóvenes. Entre las que se han decidido por no hacerlo destacan la Comunidad Canaria y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Desconocemos el motivo y el agente de tal decisión, ¿acaso alguien en el Ministerio puede llegar a pensar, contradiciendo la opinión de la ministra Ana Mato (que afirmó que los niños andaluces eran analfabetos), que la media de los niños de estas regiones es inferior al analfabetismo? ¿Se habrán hundido en las aguas del proceloso Océano los examinadores que llevaban las pruebas a las Islas Afortunadas? ( afortunadas según para qué, en cuanto a educación, no parece que la fortuna les sonría demasiado, no). ¿Estarán estos mismos funcionarios de la OCDE enganchandos y desangrados en las pasivas e inocentes concertinas que defienden las Ciudades Autónomas? Todo un misterio.

     Volviendo a los primeros puestos de la clasificación a nivel mundial conviene, ante todo, dejar a un lado las lógicas envidias provocadas por ese sano sentimiento endogámico del que todo buen ciudadano patrio que se precie debe hacer alarde, y dar la enhorabuena a las colonias agraciadas. En nuestros próximos viajes a Sanghai, Hong-kong, Singapur o incluso Taipei no debemos dejar pasar la oportunidad de acercarnos a cualquier factoría insalubre de la parte menos noble y desarrollada de la ciudad, esperar a que acaben su maratoniana jornada laboral y mantener una cálida y edificante conversación sobre la influencia de la nouvelle vague en la literatura sudamericana o las nuevas aplicaciones de la termodinámica en el desarrollo industrial (por poner ejemplos sencillos) con cualquiera de los pequeños que, sonrientes y excelentemente educados nos ilustrarán amablemente aún cuando sus estómagos semivacíos y sus organismos extenuados les pidan insistentemente atender a las obligaciones primarias antes que a las de la autorrealización; ellos son así.

     No es de extrañar, a la vista de los resultados, que el ministro Wert proclame con entusiasmo que en el próximo informe nuestros jóvenes se acercarán al rendimiento de los primeros clasificados. Y todo ello no solo gracias a la reforma educativa de la LOMCE. También contribuirá decisivamente a mejorar estos datos la (injustamente denostada por la progresía y la mano de obra rebelde) reforma laboral. El objetivo es que en unos años, cuando los pensionistas que mantienen a sus familias vayan decidiendo que ya es hora de dejar este (cruel) mundo cruel, los miembros menos maleados de las mismas tomen las riendas, se pongan la vida por montera y decidan sustituir los videojuegos, los balones y las muñecas por herramientas más adecuadas a los tiempos como soldadores, máquinas de coser o fresadoras. Tal vez, con un poco de iniciativa, decidan explorar otros nichos de rendimiento económico poco explotados hasta la fecha (a causa de nuestro pésimo afán emprendedor) y podamos eliminar gran parte de la delincuencia migratoria que nos asola. Lo ideal sería sustituir a las sucias meretrices y chaperos clandestinos y foráneos por una regulada prostitución infantil autóctona, mucho más sana y limpia y donde los (y las) pequeñas sean capaces de satisfacer los instintos básicos de los más necesitados y, a la vez, instruirles, recitándoles las obras completas de Bécquer o exponiendo su teoría acerca del descubrimiento del trigésimo quinto decimal del número Pi. ¡Ojalá!, nada me alegraría más que "Wert" al ministro contento, con lo mal que lo está pasando sin merecerlo el pobre.

    En definitiva, y a pesar de los aparentes malos resultados del actual informe, uno no puede dejar de mostrarse optimista de cara a las próximas convocatorias de la OCDE. Dando un nuevo repaso somero (prometo leer algún día las ciento setenta páginas del informe) se puede concluir con pesar que los resultados actuales podrían haber sido infinitamente mejores de no ser por la impericia de los responsables del ministerio a la hora de elegir a los sujetos de la muestra; por lo que en el futuro, con todo lo expuesto con anterioridad y, a poco que las autoridades educativas saquen a relucir algo de nuestra picardía atávica (que no en vano parimos al Lazarillo entre todos), nos situaremos sin apuros en la Champion League de la educación. Contra la corriente de opinión generalizada, sostenemos que los jóvenes de nuestros tiempos son cada vez más inteligentes y muestran mayores capacidades y más motivación para adquirir conocimientos. Resulta contraproducente, a tenor de lo expuesto, haber dejado fuera del examen a los bebes. Es absurdo considerar que éstos no están capacitados para subir el nivel de una simple prueba. Sabemos que los pequeños antes de andar deciden pertenecer a una determinada religión, a un equipo de fútbol concreto e incluso a algún partido político, ¿por qué no iban a saber resolver una ecuación entonces? Por ello, es de aplaudir la iniciativa de Novagalicia Banco, pioneros en esta revolucionaria forma de ver el nuevo papel que los pequeños lactantes pueden desempeñar en nuestra futura sociedad. Ellos no han dudado en dar por buena la decisión de un bebe de cuatro meses y han hecho efectivo su interés por invertir en acciones preferentes, desoyendo los vetustos clichés que actualmente imperan acerca del desarrollo cognitivo. Instamos al Ministerio de Educación a que hagan propias las tesis del banco y otorguen a los "peques" el relevante papel que sin duda pueden ejercer para mejorar nuestros datos educativos. 

     

     

lunes, 2 de diciembre de 2013

HAY DÍAS....

     Era un día de esos malditos. Todavía no has despegado los párpados, aún merodean por tu imaginación las escenas difusas de la última pesadilla nocturna y ya sabes que el día, por algún motivo ignoto, no va a ir como debería. 

     Aturdido, te diriges al cuarto de baño y no aciertas a encender la luz. En penumbra, impregnas el cepillo de dientes y solo cuando empiezas a restregarlo por los incisivos caes en el maldito error (un segundo antes de notar cómo la lengua empieza a arder sin remisión).

    Te rebanas el cuello afeitándote; los niños se pelean como gorilas salvajes durante el desayuno; no encuentras ninguna camisa planchada, sales de casa con los zapatos desparejados; el coche no arranca ni a la de tres; los pequeños llegan tarde al colegio, y te ponen una multa antes de llegar a la oficina.

     Antes de empezar a despachar, te preparas un café con leche de la máquina expendedora que sabes que te destrozará el estómago pero que necesitas para hacer un pequeño alto, respirar hondo y comenzar la jornada con la mejor actitud posible, y es en ese intervalo cuando empiezas a notar la congestión. A media mañana has gastado dos paquetes y medio de pañuelos de papel y el dolor de cabeza que ha ido apareciendo desde primera hora ha alcanzado un nivel insoportable. 

     Pides a tu jefe el resto del día libre para poder recuperarte y éste, inflexible, te devuelve de una patada a tu asiento insinuando que finges tu malestar. Malhumorado continúas la jornada y caen en tu mano esos ordinarios papeles que revisas de modo monótono y desganado. Al final de la jornada, entregas los informes al capullo del jefe y te marchas deprisa como si corriendo pudieses dejar atrás la rutina que persigue tu vida  laboral desde que aprobaste la oposición. 

     Odias tu trabajo, no aguantas a tu mujer y venderías a tus hijos al mejor postor pero sigues, porque es lo que se espera de ti y lo que se supone que debes hacer. Al menos no te exigen ser el mejor. Tu mujer te conoce desde hace demasiado pero se conforma con lo que le ha tocado siempre que sigas llevando el pan y tus hijos son demasiado pequeños para empezar a dejar de idealizarte. En el trabajo cometes errores que afectan a los demás pero ¿a quién le importa? Todos somos humanos y quien no defraude no tiene nada que temer. Si algo está mal protestarán, se revisará y si te has equivocado, ya sea por vía administrativa o judicial, ya sea más tarde que pronto, se solucionará el error y volverán felices a sus vidas teniendo una buena historia que contar a sus amistades con la que confirmarán lo mal que funciona la Agencia....

     La vida no te trata bien, Martínez, te ha devorado. Cansado, desmotivado, harto de lo cotidiano...¿cómo no ibas a equivocarte de vez en cuando? Y esos papeles que pasan ante tus ojos a diario de mil en mil... es normal que hayas tenido un despiste tan tonto. No te preocupes, le podría haber pasado a cualquiera, no pasa nada, hombre. 

        ¿A qué inspector no le han colado algunas facturillas falsas alguna vez?

     

lunes, 29 de julio de 2013

PASATIEMPOS





Por estar entretenido
aburrido de sudokus
y de los cómics de Goku
el verso en mi ha florecido.
Es bastante socorrido
no sale por arrogancia
si no para dar sustancia
a la neurona en la noche.
Hasta que cambie de coche
no es mi virtud la constancia.

jueves, 25 de julio de 2013

DESACOUGO





Compostela ensangrentada
negra sombra,ya no asombra
al Apóstol que la nombra
se le olvidó una llegada.
Cedió el fuego a la helada
de otra "Longa noite" en vela,
pueblo de cuerpos en pena
lloros de almas Rosalianas
lutos engendrando canas
"Día da Tristura Galega"

miércoles, 24 de julio de 2013

¿QUÉ HAY DE LO MÍO?





Cospedal es inocente
Rajoy nunca ha roto un plato
el resto del concordato
calla "pá" comer caliente.
Pongamos que nadie miente
y solo pringa el tesorero;
¿habrá empresario sincero,
tal vez un poco caliente, 
que les pregunte indolente
qué pasó con mi dinero?

martes, 23 de julio de 2013

SIN INDOLENCIA





Duele la estridente voz
del estómago vacío
tanto como cala el frío
más que una briosa coz.
Si no blandimos la hoz
ni golpeamos el martillo
dejamos que cobre brillo
la miserable avaricia
que nuestra espalda acaricia
si le pasas el cepillo.

viernes, 19 de julio de 2013

DEFINIENDO





Voy a ilustrar el concepto
cuidaré salir indemne,
tatuándolo perenne
al fondo de tu intelecto
seré breve en el boceto;
un halo de alevosía
al cinismo envolvería,
pero si incumples las normas
que adoctrinan a tus hormas
lo llamaré hipocresía.

NO TE EXIME





No le preocupa al Mesías
el contratiempo del fraude
el futbolista cum laude,
es una cuestión de días,
apoya todas las vías 
que disponga su abogado.
Si yo os hubiera robado,
dice que no sabe de eso,
aunque fuese igual de espeso
ya me habrían empalado.

DOBLE RASERO





Absolvieron a Pepiño,
fue una cosa muy fea
lo de la gasolinera
no pretendo hacerle un guiño
mas con todo mi cariño
¡qué se jodan los de enfrente!
"Hay que creer al presidente
y no al presunto chorizo".
Cuando Blanco esto dijo
creyeron al delincuente.


jueves, 18 de julio de 2013

PATETISMO





Llega una fecha sonora
siendo julio, a dieciocho
aunque hoy está muy pocho
todo el mundo conmemora
con ansia conciliadora
de Mandela el nacimiento.
Perdonadme si reviento
mas no aguanto la rabieta
¿Por qué España es tan cateta
que aún celebra el Alzamiento?

miércoles, 17 de julio de 2013

AHORA ES TARDE





El día que te marchaste
mi encía llena de pus,
todo me sonaba a blues
cuando mi planeta helaste.
Pero ya tenía empaste
al vernos luego en el río
por eso no solté pío
al ver como te ofrecías
remar, yo solo, sabía
ahora prefería el frío.

NO ME VISITASTE(S) (GUARDIOLA DESAGRADECIDO)





En Nueva York coincidimos
pasando un gran sofocón
no encontramos buen jamón
en ningún bar al que fuimos.
Después hubo dos caminos;
tú aprendías alemán,
yo maldecía en catalán, 
me dolía hasta dormido.
Y tú que eres mi amigo
no me trajiste ni pan.

PROMESAS ELECTORALES






Cultura subvencionada
eterna lista de espera
renqueante de cadera
te vendiste a la manada.
Mejor será esto que nada
¿no veis que soy jubilado?
tendré que estar en el lado
del que defiende la pública.
Y sin tiempo para súplica
todo se tornó privado.